Estamos en un momento de evolución en la práctica de la psicología. Los modelos que nos enseñaron en la carrera se nos quedaron cortos y ahora todo el sector habla de la psicoterapia integrativa pero…¿Qué es realmente eso?
Seguramente en la carrera de Psicología aprendiste el modelo cognitivo conductual que está basado en evidencia empírica y resulta útil en ciertos momentos del proceso. Sin embargo, se centra demasiado en los síntomas de los pacientes y en el plano de la mente y de la acción para producir cambios.
Sin embargo, en la terapia informada en trauma conocemos la importancia de abordar el resto de planos, como el cuerpo, las sensaciones y las emociones. Así como la importancia de llegar a la raíz del problema. Porque si sólo atendemos los síntomas y no abordamos el dolor que ha quedado pendiente en nuestra historia, a largo plazo aparecerán otros síntomas para protegernos.
En psicoterapia integrativa abordamos todo lo que nos ocurre como una unidad: cuerpo-mente
En el modelo cognitivo conductual al final se promueve el cambio de lo que la persona utilizando sobre todo el pensamiento. Sin embargo, en ocasiones, la respuesta del cuerpo llega mucho antes que el pensamiento. Por tanto, intentar cambiar esa respuesta a través de lo que pienso se me va a quedar corto, y complementar el trabajo a través del cuerpo y de la relación con los demás se convierte en la clave.
De ahí que la psicoterapia integrativa venga a romper esa dualidad entre el cuerpo y la mente para pasar a atender al ser humano como una unidad integral.
Además de integrar los distintos planos de la experiencia humana también se combinan diferentes estrategias procedentes de modelos psicológicos distintos para poder trabajar todas esas áreas.
- Por ejemplo, a nivel corporal podemos introducir la terapia somática y los aportes de la teoría polivagal.
- A nivel emocional trabajamos con técnicas humanistas… Para abordar el plano mental tenemos las técnicas cognitivas o la terapia narrativa.
- Para poner foco a ese factor de “relación con los otros” tenemos la terapia sistémica y la teoría del apego.
- Y por supuesto, tenemos abordajes como EMDR, Sensoriomotriz o IFS que abordan este enfoque integral tanto de las sensaciones, las emociones como de los pensamientos y las respuestas de acción.
Al final la psicoterapia integrativa lo que viene a solventar es la integración de la dualidad que hemos establecido en medicina entre el cuerpo y la mente.
Cuando tenemos en cuenta los distintos planos y además combinamos distintos modelos psicológicos, conseguimos una comprensión más profunda del ser humano. De forma que la psicoterapia integrativa no se limita a quitar los síntomas, sino a conocer la historia de esos síntomas.
Porque ahora sabemos que los síntomas son estrategias de supervivencia que ha necesitado el paciente para poder regularse en determinados momentos donde los niveles de activación eran muy elevados.
Y una vez que entendemos lo que pasó podemos dejar de sobrevivir. Podemos dejar de reaccionar desde la protección de nuestras heridas y empezar a vivir eligiendo y decidiendo desde otro lugar. Desde mi yo del presente, teniendo en cuenta mis recursos actuales.
Todos los matices de la experiencia humana son importantes
En algunos modelos se define la estructura de la experiencia humana como algo lineal. Por ejemplo:
1- Recibo un estímulo.
2- Ese estímulo desencadena un pensamiento
3- Ese pensamiento dispara una emoción
4- Esa emoción o pensamiento nos lleva a pasar a la acción.
5- Y eso genera una consecuencia que es lo que hace que se mantenga o no ese pensamiento.
Sin embargo, desde la psicoterapia integrativa lo que se plantea es que la conducta es circular. Es decir que no es sólo lo que le ha pasado al paciente, ni lo que el paciente dice que le ha pasado…Sino también cómo su cuerpo lo aprendió a través de su historia y cómo lo expresa ahora.
Es cómo respiramos, cómo nos movemos, cómo hablamos, cómo nos colocamos…La postura que tenemos…Todos esos aspectos neurofisiológicos al final también influyen en cómo modulamos las emociones, en cómo pensamos y en cómo actuamos.
Por ejemplo. Imaginemos que una paciente recibe un estímulo y ante esa situación piensa “no soy suficiente”. Eso le provoca vergüenza o tristeza…Entonces la consecuencia es que para aliviar esa vergüenza la paciente se aisla.
Si observamos la misma situación desde la psicoterapia integrativa observaremos que a nivel corporal la sensación de vergüenza es real. Se siente como un vacío en el pecho. A la paciente se le pone la cara roja y empieza a hacerse pequeña. Su postura corporal es encorvada, como si se metiera hacia adentro. La respiración es muy superficial…El tono muscular es como muy rígido…Quizá el ritmo de la voz empieza a acelerarse…
Todo eso también modula cómo se siente la paciente y también piensa en consecuencia. Es algo bidireccional y el hecho de que la paciente esté pensando que no es suficiente refuerza toda esa parte neurofisiológica.
Entonces el poder explorar tanto la parte corporal a través del vínculo seguro como esa parte cognitiva o racional lo que nos permite es descubrir dónde ha nacido ese patrón para poder ajustar la conducta actual del paciente a través de la conexión con su sistema nervioso, con sus recuerdos y también a través de la expectativa que tiene el paciente ahora del presente.
Cuando no vamos a terapia, solemos reaccionar de forma automática. Reproducimos conductas que en un momento determinado nos han sido útiles pero que quizá ahora nos están generando problemas.
Sin embargo, si vamos a terapia podemos observar esos patrones. Podemos observar esas reacciones y elegir si queremos seguir haciendo eso o si preferimos probar algo diferente.
Yendo a la raíz del problema
Lo que nos pasa en el presente no es necesariamente una consecuencia directa de lo que nos está sucediendo aquí y ahora. En muchas ocasiones reaccionamos de forma automática e no consciente según los patrones que aprendimos en el pasado ante ciertas experiencias del pasado que nos marcaron.
De ahí que sea tan importante abordar la raíz de esos patrones para poder facilitar nuevas respuestas que sean más adaptativas. Pero siempre procurando que el paciente no reciba el mensaje de que “está haciendo algo mal al comportarse así”.
Simplemente desarrolló esas estrategias porque en el pasado vivió ciertas experiencias que sobrepasaron sus recursos…O bien fueron momentos en los que el paciente no se sintió lo suficientemente acompañado como para poder integrar la experiencia.
Si como psicólogos no tenemos en cuenta todo esto y sólo nos enfocamos en el presente del paciente, estamos dejando fuera mucha información con la que trabajar. Y es posible que al paciente le dé la sensación de que está haciendo las cosas mal. Cuando en realidad todos hemos tenido que desarrollar mecanismos para sobrevivir.
Así que, en psicoterapia integrativa además de tener en cuenta todos los niveles de la experiencia humana (cuerpo, mente, emoción, espíritu) y además de abordar la parte relacional, también es clave mirar la historia del paciente e ir a la raíz de ese síntoma que está interfiriendo con la vida del paciente en el presente.
Terapia flexible que se adapta al paciente y no al revés
Dentro de la psicoterapia integrativa, en el modelo humanista, se hace mucho hincapié en que todos los seres humanos tenemos los recursos para poder afrontar lo que nos venga. Sin embargo, a veces, esos recursos no están accesibles.
De forma que nuestro papel como terapeutas no es enseñar nada a nadie…El objetivo de la psicoterapia integradora es acompañar a esa persona a que encuentre sus propios recursos. La acompañamos a descubrir qué necesita, a conectar con lo que es importante para él o ella en este momento…Y darse cuenta de esas fortalezas que tiene para que pueda ponerlas en juego. Y también que pueda ver sus puntos débiles para también decidir qué quiere hacer con ellos.
De ahí que sea tan importante el poner al servicio de cada paciente nuestros conocimientos y experiencias pero al final la otra persona también tiene que ver qué le encaja y qué no. Pues no a todas las personas les funcionan las mismas técnicas. Es importante, por tanto, introducir ese elemento de flexibilidad para poder descubrir juntos, qué recursos son los que mejor se adaptan al paciente.
De forma que nuestro papel como terapeutas no es enseñar nada a nadie…El objetivo de la psicoterapia integradora es acompañar a esa persona a que encuentre sus propios recursos. La acompañamos a descubrir qué necesita, a conectar con lo que es importante para él o ella en este momento…Y darse cuenta de esas fortalezas que tiene para que pueda ponerlas en juego. Y también que pueda ver sus puntos débiles para también decidir qué quiere hacer con ellos.
De ahí que sea tan importante el poner al servicio de cada paciente nuestros conocimientos y experiencias pero al final la otra persona también tiene que ver qué le encaja y qué no. Pues no a todas las personas les funcionan las mismas técnicas. Es importante, por tanto, introducir ese elemento de flexibilidad para poder descubrir juntos, qué recursos son los que mejor se adaptan al paciente.
Y así, paciente y psicóloga trabajan desde el vínculo que se crea entre ellos…
- La psicóloga aporta seguridad
- La psicóloga le hace de espejo al paciente
- La psicóloga adapta las técnicas a la forma de ser del paciente
- La psicóloga puede validar sus emociones…
Y desde ahí juntos, paciente y psicóloga, pueden encontrar y practicar ciertas estrategias para poder actuar y hacer las cosas de forma diferente. Desde ahí el paciente va a sentirse seguro para probar cosas…Va a poder tener experiencias correctivas que le ayuden a alcanzar sus objetivos terapéuticos.
Porque muchas veces, sobre todo en los inicios de la intervención cuando tenemos pacientes que están desregulados y que vienen con historias muy complejas…La clave es comenzar generando ese vínculo, esa seguridad desde la presencia y la conexión. Pues a día de hoy sabemos gracias a la investigación que el éxito de la terapia se debe a la calidad del vínculo más que a las técnicas que usamos.
Este es un recordatorio para todas las psicólogas que, a veces, nos enfocamos mucho en técnicas y a veces olvidamos que en psicoterapia integrativa lo relacional es igual de importante…Si no más.
Esperamos que te haya servido este artículo en el que explicamos qué significa la psicoterapia integrativa. Si te gustaría probar este tipo de abordaje con nosotros, o si eres un profesional de la psicología buscando aprender a poner en práctica este enfoque, puedes hacer en supervisión con nosotras. Reserva tu sesión de valoración gratuita aquí. ¡Gracias por leernos!