Sesión de valoración gratuita

Sesión de valoración gratuita

tratamiento depresion ifs

Abordaje de la depresión desde la terapia IFS

La depresión es uno de los trastornos psicológicos que más nos cuesta aceptar como sociedad. Y nosotros nos preguntamos…¿Por qué en nuestra sociedad actual está mucho más aceptado que vivamos con ansiedad que con depresión

 

Pues porque el ritmo habitual del mundo occidental es el de ir corriendo a todos lados. La filosofía de vida es conseguir metas, ser productivos…Y, por tanto, nos pasamos la vida en alerta. Nuestro sistema nervioso está habitualmente en hiperactivación. Lo hemos normalizado.

 

Y con la depresión ocurre todo lo contrario. Estamos en un estado de hipoactivación, de apatía, de no tener ganas de nada e incluso de no poder disfrutar de lo que antes nos gustaba. Como si nos hubiéramos desconectado de la vida.

 

Muchas personas ven la ansiedad como la consecuencia de ser una persona “de alto rendimiento”, de ser un “triunfador”, o alguien que está luchando por serlo. Y la depresión, sin embargo, está mucho más estigmatizada porque desde el desconocimiento se percibe como si la persona voluntariamente hubiera decidido tirar la toalla. Cuando realmente no es así.

 

Por eso tradicionalmente se ha abordado la depresión como si fuera un problema que tenemos que “quitarle” al paciente.  Cuando, realmente, la depresión es un protector que reacciona ante una sobrecarga del sistema nervioso. 

terapia para la depresion

Desencadenantes habituales de la depresión 

 

En la mayoría de los casos de depresión que tratamos en consulta los pacientes suelen tener varias cosas en común.

 

El trastorno puede surgir, o bien por un conflicto interno de dos partes internas. Por ejemplo, una parte muy perfeccionista y otra parte que necesita descansar.

 

O bien porque el entorno en el que vive el paciente tiene un nivel de exigencia que sobrepasa su capacidad de afrontamiento. 

 

Entonces la estrategia más sabia del cuerpo es entrar en ese estado de colapso al que clínicamente le hemos puesto el nombre de depresión…Pero al final es un estado de protección del sistema nervioso. 

 

Son pacientes que pueden venir con una sensación de no ser suficientes; de no ser importantes; de no ser capaces, de estar desprotegidos…También de haber sentido que no podían poner ciertos límites…Estas sensaciones se convierten en lo que en terapia IFS llamamos Exiliados. 

 

Entonces, a raíz de que el paciente se ha sentido así. Al haber sentido esa culpa, esa vergüenza, esa desprotección…Se desarrollan ciertos protectores.

 

Los protectores quizá más comunes que vemos en pacientes con la etiqueta de “depresión” son: 

 

  • Una parte perfeccionista: “Hay que hacer las cosas bien. Como se espera de nosotros”.  
  • Una parte crítica: “Si no haces las cosas bien, no vales nada. No sirves para nada”.  
  • Una parte muy complaciente y cuidadora: “Haré lo que sea por evitar que me rechacen” 
  • Una parte de rendimiento compulsivo: “Tienes que ser productivo. No pares. Sigue demostrando lo que vales. Sigue adelante”.

 

Imagínate todas esas partes en acción en tu cabeza, día tras día. Aunque trabajen incansablemente, es inevitable que en algún momento estos protectores fallen y aparezcan esas emociones que cargan los exiliados.

 

 Y cuando aparecen esas emociones, más a fondo se emplean estas partes protectoras, que más refuerzan esas emociones de “no valor” o “no poder”.

 

¿La consecuencia de este “trampa”? Pues que el sistema nervioso detona ese estado depresivo en el paciente. Es un círculo vicioso del que el paciente no puede salir. Llega el “apagón total”.



paciente con depresion

Caso real de terapia para la depresión 

Ahora que ya hemos visto cómo surge la depresión y cuál es su función podemos ver cómo la abordaríamos en terapia.

 

En nuestra opinión el objetivo de la terapia no es quitar la depresión. El objetivo es que el paciente pueda darse cuenta de cómo ha llegado hasta ahí. Es decir que pueda ver qué ha llevado a su sistema nervioso a entrar en este estado.

 

Vamos a contarlo con un ejemplo real

 

Esta paciente llegó a consulta con depresión y con tal nivel de desesperanza que tenía ideas suicidas. Se había desconectado mucho de sí y de sus necesidades. 

 

Entonces una de  cosas que trabajamos en terapia fue el aceptar que todos los seres humanos tenemos necesidades. Ella también. Y que, a veces, para poder satisfacer nuestras propias necesidades es necesario poner ciertos límites. Entender y aceptar esto, junto con la culpa asociada, aunque nos incomode o no nos guste, es una parte importante del trabajo. 

 

Otra parte del abordaje de su depresión con IFS fue identificar una parte suya que estaba muy enfadada y que necesitaba ser vista. El enfado “no permitido” o “encubierto” suele ser muy habitual en los pacientes de este tipo, pues tienden a enfocarse en “hacer lo que haga falta” por los demás a costa de olvidarse de sí mismos y de sus propias necesidades.

 

Esta paciente, por ejemplo, tenía una parte muy enfadada que no se permitía. El enfado no tenía espacio, ni voz ni voto porque el resto de partes del sistema no se lo permitían: su parte complaciente, su parte de rendimiento compulsivo, su parte crítica y su parte perfeccionista estaban al mando. 

depresion

El diálogo interno era tal que así: 

“No tienes derecho a estar enfadada porque tienes que seguir funcionando.”

“Tienes que cumplir.”

“Eres una exagerada… ¿Por qué te estás enfadando tanto? Si no es para tanto“

 

Necesitamos recuperar esa parte enfadada en el trabajo de terapia para que cumpliera su función, es decir, para que pudiera ver que lo que sentía no era porque “había algo malo en ella”, sino, más bien lo contrario.  Ella había intentado cumplir tanto con las expectativas de la sociedad y de las personas que le rodeaban…Que dejó de existir. 

 

No quedaba espacio para volver a ella y ver qué necesita realmente y dárselo. De ahí que su sistema nervioso la parara con la depresión. 

 

El trabajo con el self en la depresión 

 

Y, sí, podemos empezar a activar poquito a poco la parte corporal de la paciente pero con mucho tacto. No le podemos pedir a una paciente con depresión que continúe con su vida como si no hubiera pasado nada. Aunque a veces haya pacientes que sufran de depresión y aún así continúen rindiendo en el trabajo y aparentemente estén bien…Luego en casa es cuando aparece la depresión y con más fuerza. 

 

Así que, sí, podemos reducir esos síntomas depresivos pero no lo hacemos cuestionando las creencias del paciente…Sino que lo hacemos desde el aprender a darle voz a esas necesidades para aprender, así a cuidarnos mejor. 

 

Y todo esto se hace conectando mucho con el self. Que el self nos sirva de ancla a la realidad. Porque lo habitual es que los pacientes de depresión vivan constantemente en esos protectores: en el rendimiento, en la crítica, en la exigencia, en el perfeccionismo…Se fusionan con esas partes.

 

Al mismo tiempo también es importante validar mucho al síntoma para que no se sientan señalados o inadecuados también en terapia. Ya reciben bastante “castigo” por parte de la sociedad, de las familias…Pues como mencionábamos al inicio, la depresión es un trastorno incómodo tanto para el paciente como para el entorno pero aquí el que importa es el paciente. Que pueda entender que no hay nada malo en ellos.

psicoterapia con a

Resumen del trabajo con este caso de terapia 

Así que, si resumiéramos este proceso de terapia podríamos decir que el abordaje fue este:

  • Primero conseguimos reducir un poco los síntomas depresivos, gracias a esa comprensión del síntoma y a conectar con el self.
  • También pudimos ver la realidad de desprotección que había debajo de esos síntomas depresivos. 
  • Escuchamos a cada una de esas partes para saber qué estaba buscando esa parte de rendimiento compulsivo; la parte de crítica interna; la parte complaciente…Y también pudimos escuchar a esa parte enfadada, que de vez en cuando también salía.

 

Y desde ahí, poco a poco pudimos poner un poco de razón entre todas esas partes internas. Al trabajar el contacto con el self pudimos poner a la paciente en el centro para que se desidentificara con el resto de partes y poder, así llegar a acuerdos con ellas. 

 

Síntomas de hipoactivación y de hiperactivación del sistema nervioso en la depresión 

 

Por otro lado, también dedicamos muchas sesiones a estabilizar los síntomas compatibles tanto con la hiperactivación como con la hipoactivación.

 

Cuando se trata de hipoactivación (ej. apatía, desconexion), vamos buscando pequeños motivadores que mantengan al paciente conectado al presente y que le puedan ayudar a recargar las pilas un poco. 

 

Cuando abordamos sesiones en las que hay un estado de mucha hiperactivación, por ejemplo, vemos que somatiza con ansiedad, dolores de tripa, mareos…Esas partes que somatizan necesitan un cuidado interno, trabajando la regulación del sistema nervioso..

 

Trabajando con los exiliados 

 

Y luego, por último, es importante ir a la raíz…Es decir, trabajar esa parte exiliada que podría ser: la desprotección, la culpa, la vergüenza, la sensación de no ser suficiente, la sensación de no poder, la sensación de “no merecer”, de “no ser importante”… 

 

Es un trabajo más profundo para que el paciente pueda de alguna manera reparar esa herida y decidir desde dónde se quiere relacionar con el mundo una vez se haya reparado ese “daño”. 

 

Quizás puede decidir que a partir de ahora decide relacionarse con el mundo no desde esa parte más pequeña que busca la aprobación del otro, o que busca cumplir expectativas…Sino desde el decidir qué necesito yo en el presente aquí y ahora. Ahí entra en juego también esa compasión interna conmigo mismo y el sostén de emociones como la culpa o la tristeza, a la vez que aprovechar los recursos del enfado para poner límites. .



Gracias por llegar hasta aquí. Si quieres iniciar un proceso de terapia individual con nosotras o entrar en nuestro grupo de supervisión, puedes reservar tu sesión de valoración gratuita aquí. ¡Gracias por leernos! 

Comparte este post

Deja un comentario

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Hola, somos Alexandra y Alejandro, creadores de Psicoterapia con A.

Acompañamos a pacientes y a psicólogas para que puedan sentirse seguras, entenderse y contar con recursos que les permitan cuidarse, decidir con más claridad y sostener lo que la vida, o la profesión, les ponga delante.

Entradas recientes

psicologo supervision de casos

Supervisión de casos

Un espacio creado por psicólogas para psicólogas, donde te acompañamos a encontrar claridad en tus casos con herramientas prácticas, validar tu forma única de trabajar y recuperar la confianza en ti misma. 

terapia online post trauma

Terapia online

Un espacio seguro donde podrás entender lo que te pasa, ponerle palabras y encontrar formas de sentirte mejor en tu día a día.