El 8 de marzo es el Día de la Mujer y como cada año escucharemos decir a los medios lo “valientes” que somos las mujeres. Sin embargo, desde Psicoterapia con A, queremos dar nuestra perspectiva como psicólogos especializados en trauma y desde nuestra experiencia acompañando a mujeres desde hace más de 10 años.
Porque si algo observamos es que las mujeres hemos tenido que ser valientes porque no hemos tenido otra opción. Las circunstancias socioculturales nos han obligado a adaptarnos para sobrevivir en estos contextos de desigualdad y violencia de género. Porque…SÍ. Aún seguimos viviendo estas situaciones a día de hoy en la España del siglo XXI. Y lo decimos desde la experiencia de lo que vemos en consulta y también apoyándonos en las estadísticas. Porque los números no mienten.
El día de la mujer en números
Vamos a empezar por datos sobre violencia de género para recordar cómo está la situación a día de hoy en España. Son datos graves pero lo más grave es que estos datos son la punta del iceberg. Pues hablan de víctimas registradas.
El número de mujeres que están sufriendo violencia de género es muy superior, pues hay muchas que siguen sufriendo malos tratos día a día y que no denuncian por miedo, por vulnerabilidad económica, porque sienten que no tienen apoyo…O simplemente porque han normalizado esos malos tratos.
De hecho en artículos anteriores hablamos más en detalle de “qué es violencia de género y qué no” y es algo que, cuando lo explicamos en consulta, sorprende a algunas de nuestras pacientes pues no identificaban ciertos comportamientos como violencia cuando sí lo son.
Existe el día de la mujer porque el mundo no es seguro para nosotras…Aún
Según el Instituto Nacional de Estadística:
- En 2024 hubo 34.684 mujeres víctimas de violencia de género con medidas judiciales
- Cada año se registran más de 150.000 denuncias en España.
Según el Ministerio de Igualdad:
- Más de 1.349 mujeres han sido asesinadas por sus parejas o exparejas
(Desde 2003 hasta principios de 2026)
- En 2025 hubieron 46 víctimas mortales en España. Eso es casi una mujer asesinada por semana.
Así que. SÍ. Somos valientes. Pero no deberíamos tener que serlo
❌No deberíamos vivir con miedo sólo por ser mujeres.
❌No deberíamos tener que estar continuamente en guardia para defender nuestros derechos
❌No deberíamos estar constantemente explicando, justificando y protegiendo nuestros límites
Existe el día de la mujer porque sigue habiendo desigualdad
En este artículo hablamos de desigualdad simplemente en nuestro campo, el de la psicología aunque, si eres de otro sector, seguramente puedas contarnos cómo es para ti ser mujer en tu área.
Miremos las estadísticas:
- Según el Barómetro Sanitario 2025 del Ministerio de Sanidad, cerca del 20,6 % de la población necesitó atención psicológica o por problemas de salud mental en el último año. Desafortunadamente no publicaron qué porcentaje de ellos era mujer y cuál hombre.
- Sin embargo, un estudio llevado a cabo por una empresa privada en 2022 desglosó que el 68,9% de las personas que acudieron eran mujeres, en comparación con el 31,1% de hombres.
- Además, +8 de cada 10 psicólogos colegiados en España son mujeres, según datos del INE de 2023
Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). de las 40 417 personas que se colegiaron como psicólogos sanitarios, aproximadamente 32 985 son mujeres, lo que representa alrededor del 81.6 % del total de psicólogos colegiados en España.
Entonces, ¿cómo es posible que en un sector tan claramente dominado por mujeres la mayoría de los formadores, autores y psicólogos de renombre sean hombres?
Desde aquí queremos tomarnos un momento y honrar en el Día de la Mujer a referentes en el mundo de la psicología que dejaron un gran legado pero que apenas si son nombradas en la historia
- Mary Ainsworth: revolucionó la psicología del desarrollo al ampliar la teoría del apego y diseñar el experimento de la “situación extraña”, que permitió clasificar los estilos de apego infantil y entender cómo los vínculos tempranos influyen en la vida adulta
- Judith Herman: fue pionera en el estudio del trauma psicológico y la violencia interpersonal; su trabajo visibilizó el impacto del abuso y contribuyó a consolidar el diagnóstico de trastorno de estrés postraumático complejo
- Pat Ogden: integró cuerpo y mente en la terapia del trauma mediante la psicoterapia sensoriomotriz, destacando la importancia de las respuestas corporales en la recuperación.
- Janina Fisher: profundizó en el abordaje de la disociación y las secuelas del trauma complejo, integrando neurociencia, teoría del apego y trabajo con partes de la personalidad para ofrecer modelos terapéuticos especialmente útiles en casos de trauma temprano y relacional.
- Sue Johnson: aplicó estos principios al trabajo con parejas, creando la Terapia Focalizada en las Emociones para fortalecer el apego y la conexión afectiva. Sus aportes han influido tanto en la práctica clínica como en la investigación, consolidando un enfoque que sitúa la regulación emocional y los vínculos seguros como pilares de la salud mental.
¿Por qué las mujeres vamos más a terapia que los hombres?
Tras +10 años pasando consulta, hablando con compañeras de profesión, formando y supervisando a otras psicólogas, llegamos a la conclusión de que las mujeres vamos más a terapia que los hombres porque la mayoría de nuestros síntomas aparecen individuales pero son derivados de la sobrecarga, de las relaciones que establecemos, de haber sido reguladoras emocionales y mediadoras de los sistemas familiares.
Es mucha carga cuidar y sostener a todo el sistema familiar
¿Cuáles son esos síntomas? Pues la mayoría de mujeres vienen a sesión con mucha culpa, mucha ansiedad, mucha rumiación en la cabeza, mucha sensación de hiperresponsabilidad…Como si fuese cosa suya solventar “todos los problemas del mundo”.
Entonces nosotras como psicólogas ayudamos a que puedan soltar responsabilidades que no son suyas y trabajamos juntas para que dejen de sentir culpa simplemente por sentirse abrumadas.
Porque al final la sociedad nos señala como “exageradas, intensas, demasiado sensibles”. Como si no fuéramos “aptas”. Y ahí es donde creo que es muy interesante tener en cuenta la perspectiva de género. ¿Cuánto de esto es de la paciente y cuánto de esto es sociocultural?
Porque a la sociedad le viene muy bien que nos sintamos culpables por “no llegar a todo”. Mientras estemos sintiéndonos así y extenuándonos hasta el extremo por sentir que “somos suficientes” o “aptas”…Seguiremos cuidando a los demás y haciéndonos cargo “de todo” sin cuestionarnos si, quizás, esto que siento que es mi responsabilidad…Quizás no es sólo mía.
Nuestra invitación como psicólogas con perspectiva feminista es a abordar los síntomas como un todo, teniendo en cuenta la historia de la persona, lo que nos cuenta con su voz y con el cuerpo y también…Teniendo en cuenta su contexto.
Las mujeres no vamos más a terapia porque lo necesitemos más
Así que. NO. Las mujeres no vamos a terapia más que los hombres porque lo necesitemos más. No vamos a terapia porque “seamos demasiado sensibles” o porque sea sólo nuestra responsabilidad.
En muchos casos no nos queda otra que ir a terapia porque se nos da a entender que “el problema es nuestro”. Se patologiza nuestro malestar con frases como “Tú eres la que tiene el problema. Tú eres la que estás mal. Así que tú vas a terapia. Yo estoy bien”
Y allá vamos, las mujeres, sintiendo vergüenza y culpa por sentirnos mal y pensando que tenemos un problema y que tenemos que cambiar. Y nos haremos cargo y lo resolvemos pero ese problema no tiene que ver sólo con la paciente sino con su contexto, con esa desigualdad, con ese machismo implícito.
Que el porcentaje de mujeres que vaya a terapia sea muchísimo más alto que el índice de hombres que reciben ayuda psicológica habla claramente de que hay algo en la sociedad que no está funcionando. Es un tema sociocultural y nos afecta a todos. No sólo a las mujeres. Y queremos visibilizarlo en el día de la mujer.
Un saludo a esas mujeres que van terapia y…
💪Dejan de asumir culpas que no le corresponden
💪Empiezan a poner límites
💪Se cuestiona esas lealtades y mandatos que han cargado
Porque esos cambios personales acaban modificando redes familiares enteras. Su cambio individual genera un impacto social positivo que ayuda a cambiar la mentalidad y la cultura machista y patriarcal.
Pero no olvidemos que la mujer que va a terapia está pagando un precio…Porque para llegar a elegir qué quiere y qué no. Quién es y quién no. Qué acepta y qué no…Y actuar en consecuencia…Antes ha tenido pasado por lugares muy desagradables.
En terapia cierto nivel de sufrimiento y entrega son necesarios para poder transitar culpa, vergüenza, soledad…Y aún así muchas mujeres eligen valientemente atravesar el dolor e incluso la soledad antes que quedarse donde están y seguir sufriendo pero a largo plazo, sintiendo que no pueden ser ellas mismas ni darse los cuidados que necesitan por miedo.
Si eres una mujer y estás leyendo esto, queremos que sepas que la terapia está aquí para ayudarte a sanar estas heridas que otros nos han dejado. Y también es un espacio donde coger la fuerza que a veces necesitamos para poder operar, para poder poner límites…Y sentirnos acompañadas en ese camino.
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